Cómo usar un teleprompter correctamente
Un teleprompter no perdona un guion mal preparado ni una velocidad mal calibrada: se nota en la mirada, en el ritmo y en los cortes. Esta guía cubre lo que de verdad marca la diferencia, con el cristal, el espejo, la velocidad y las pausas.
1. Prepara el guion antes de tocar la velocidad
La mitad de una buena lectura pasa por cómo está escrito el texto, no por el aparato. Antes de grabar:
- Frases cortas. Un teleprompter se lee en voz alta, no en silencio: las frases largas con muchas comas obligan a pausas artificiales a media frase.
- Un salto de línea por idea. Cada línea del guion debe caber en una mirada. Evita párrafos densos: se pierden con más facilidad al volver la vista arriba.
- Marca tú los cortes. Separa el guion en bloques cortos con líneas en blanco entre ellos: son los puntos naturales donde parar si necesitas hacerlo.
- Léelo una vez en voz alta antes de abrir la pantalla del prompter. Es el mejor momento para detectar frases que suenan mal escritas aunque se lean bien.
2. Monta el cristal y activa el espejo
Si grabas con un rig de teleprompter (cristal semiespejado sobre el objetivo de la cámara, con una tablet o móvil colocado boca arriba debajo), hay un detalle que se olvida siempre la primera vez: el cristal invierte el texto en horizontal. Lo que ves reflejado no es lo que hay en la pantalla, es su imagen especular.
Por eso Teleprompter Live incluye un espejo horizontal y vertical (tecla M para el horizontal, V para el vertical, o los botones dedicados en la pantalla del prompter). Actívalo antes de colocar la tablet bajo el cristal: al reflejarse una segunda vez en el vidrio, el texto vuelve a leerse en el sentido correcto.
Pasos para montarlo:
- Coloca la tablet o el móvil boca arriba, bajo el cristal, con la app ya abierta en la pantalla del prompter.
- Activa el espejo horizontal con la tecla M (o el botón correspondiente si estás en un dispositivo táctil).
- Sitúa la cámara justo detrás del cristal, con el objetivo lo más pegado posible al vidrio.
- Ajusta el ángulo del cristal a 45° y comprueba, mirando por el objetivo, que el texto se ve centrado y nítido.
¿Grabas sin rig, solo mirando directamente una segunda pantalla o tablet? Entonces no actives el espejo: solo hace falta cuando el texto pasa por un cristal reflectante. Para eso está la ventana cliente, que abre una segunda pantalla limpia, sin botones, que obedece a la que controlas tú.
3. Calibra la velocidad a tu ritmo real
La velocidad se mide en líneas por minuto, así que no depende del tamaño de letra: puedes usar una fuente grande para ti y otra más pequeña en la pantalla cliente y ambas avanzan al mismo ritmo de lectura.
- Calíbrala antes de grabar. Lee el guion completo una vez, en voz alta y a tu ritmo natural, cronómetro en mano. Ajusta la velocidad hasta que el tiempo total coincida con lo que tardaste.
- Empieza un punto más lento de lo que crees necesario. Los nervios y la adrenalina de grabar aceleran la lectura sin que te des cuenta; un margen de seguridad evita que el texto se te adelante.
- Ajusta en caliente con ↑ / ↓ si notas que el texto va más rápido o más lento que tú, sin parar de grabar ni perder el sitio.
4. Usa las pausas sin perder el sitio
Un directo o una entrevista casi nunca sale exactamente como en el guion. Estos son los controles que te sacan del apuro:
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Necesitas parar (una pregunta, un aplauso, un corte) | Pulsa Espacio. El texto se detiene donde está; al volver a pulsarlo, continúa desde el mismo punto. |
| Te has saltado una frase o quieres releerla | Usa ← / → o Re Pág / Av Pág para retroceder o avanzar sin perder la velocidad configurada. |
| Quieres repetir la toma desde el principio | Pulsa R para volver al inicio del guion al instante. |
| Necesitas ir directo al cierre | Pulsa Fin para saltar al final del texto. |
Si usas un mando o pedal Bluetooth para pasar diapositivas, probablemente ya funcione: la mayoría envían Espacio, Re Pág/Av Pág o las flechas, que son justo estos atajos.
5. Que no se note que estás leyendo
- Sube la línea guía hasta la altura del objetivo de la cámara, no del centro de la pantalla: así tu mirada apunta casi directamente a la lente.
- Usa una letra grande para no tener que entornar los ojos ni acercarte a la pantalla; con la vista relajada, el movimiento ocular es menor y se nota mucho menos.
- Activa la cuenta atrás antes de empezar a hablar, para tener un segundo de margen y arrancar ya en marcha, sin ese primer parpadeo de "ya está grabando".
- Deja espacio entre párrafos. Un salto de línea claro entre bloques te da un punto natural para respirar y mirar de nuevo a cámara sin que se note como una pausa forzada.
6. Atajos de teclado, de un vistazo
| Tecla | Acción |
|---|---|
| Espacio | Reproducir / pausar |
| ↑ / ↓ | Subir / bajar la velocidad |
| ← / → | Retroceder / avanzar |
| Re Pág / Av Pág | Retroceder / avanzar un salto más largo |
| Inicio / Fin | Ir al principio / al final del guion |
| R | Reiniciar desde el principio |
| + / − | Tamaño de letra |
| M / V | Espejo horizontal / vertical |
| F | Pantalla completa |
| S | Abrir ajustes |
| Esc | Salir del prompter |
Errores que hacen que se note demasiado
- Grabar sin probar antes el espejo. Si trabajas con cristal, comprueba siempre el reflejo antes de la toma buena: se detecta en dos segundos y arruina una grabación entera si no.
- Dejar la velocidad fija de principio a fin. El ritmo de una presentación cambia; usa ↑/↓ en directo en lugar de aceptar una velocidad que no encaja en cada tramo.
- Escribir el guion como se escribe un correo, con párrafos largos y frases subordinadas. Léelo en voz alta antes: si te falta el aire a media frase, tu público también lo notará.
- Colocar la pantalla lejos del objetivo sin usar un cristal ni una ventana cliente alineada con la cámara: la mirada se va hacia un lado y se ve en el vídeo.
Pruébalo con tu propio guion
Pega el texto, activa el espejo si lo necesitas y calibra la velocidad en menos de un minuto.